Nuestra historia



El Jardín de las Libélulas nace del amor por la tierra y de la necesidad de proteger los espacios naturales, donde un arroyo de agua cristalina, aves, polinazores, helechos etc, nos recuerdan la importancia de cuidar aquello que sostiene la vida.
Este jardín fue creado como un acto de conservación y conciencia: un espacio para observar, aprender y reconectar con la naturaleza, entendiendo que solo aquello que se conoce y se ama puede ser protegido.
Aquí, la flora y la fauna conviven libremente, y cada sendero invita a la contemplación, al respeto y a la escucha del entorno natural
Misión y Valores
En el Jardín de las Libélulas, nuestra misión es generar la interacción con la naturaleza, promoviendo la conservación de las especies de flora y fauna. Buscamos inspirar la armonía entre el ser humano y la biodiversidad a través de actividades que nutren el cuerpo, la mente y el espíritu. Creemos en la importancia de preservar y respetar nuestro ecosistema, creando un espacio donde la expansión de la consciencia y la creatividad se entrelazan con la belleza y la serenidad del mundo natural.